Monday, December 02, 2024

Memoria de mi primer trimestre de jubilado


Soy profesor, lo he sido durante unos 43 años, por eso tiene mucho

sentido el título.

 

Siempre tienes dudas de como llevarás la jubilación, después de tanto tiempo con la vida organizada en torno al trabajo y tantas horas de dedicación. Por cierto, lo de que los profesores tenemos un horario corto y cómodo es un “bulo” total. Damos 18-20 horas de clase, tenemos un par de guardias, que ahora hay que hacer porque los centros son, además de educativos, una mezcla de guardería, centro de día para adolescentes con múltiples problemas físicos y psicológicos y, demasiadas veces, algo similar a un reformatorio.

 

También hay tutoría con padres, con alumnos, claustros, reuniones de departamento, consejos escolares…. Después nos vamos a casa ¿Se acabó la jornada? Pues no, todavía queda preparar clases, contestar a los mensajes de Abalar – la plataforma de contacto con los padres -, corregir ejercicios o exámenes y hacer cursos online o presenciales en torno a variados temas: bullying, igualdad, resolución de conflictos, programaciones, primeros auxilios, innovación educativa, evaluación y las múltiples cuestiones relacionadas con la implementación de las TICs: informática, manejo de plataformas para poner faltas, notas, comunicarse con los padres, nuevas pizarras digitales, plataforma para compartir ejercicios o creación de contenidos para EDIXGAL; que ya veremos lo que dura, porque los países más adelantados ya han llegado a la conclusión de que el ordenador es un buen complemento y herramienta de aprendizaje, pero no funciona si es la única. Demasiada pantalla tienen ya nuestros adolescentes y muchos mayores también.

 

Y, por si esto les parece poco, en los últimos años la administración nos ha regalado más burocracia: plan de recuperación de pendientes, plan de repetidores, informes individualizados, etc.…. Yo no me explico cómo nos las arreglábamos hace años sin todo esto para sacar adelante generación tras generación de graduados en ESO y Bachillerato, muchos de los cuales son brillantes profesionales en los más diversos campos de la ciencia, la empresa y todo tipo de profesiones que nos facilitan nuestra vida diaria: fontaneros, carpinteros, dependientes, mecánicos, fruteros ….


Por todo esto, la primera conclusión tiene que ser inevitablemente que el yo jubilado se siente mucho más descansado; y ni era consciente del cansancio. Por otra parte, tengo tiempo para mis aficiones: para mis coros, mi natación, bicicleta y hasta para ver más a mi familia. Para leer más y viajar un poco. También espero organizar un club de lectura en enero, si no me falla la institución que me lo ofreció.

 

Y por supuesto, para escribir estas reflexiones y espero que comentarios sobre obras literarias, series, películas y, por supuesto, sobre la vida actual. No soy inmune a lo que está sucediendo a mi alrededor y en el mundo: las guerras, las desigualdades, el matonismo de los poderosos – países y personas -, los predicadores disfrazados de políticos, periodistas, youtubers, líderes .. que nos están vendiendo la destrucción de nuestro espacio vital y de nuestra sociedad sin la más mínima vergüenza, a mayor beneficio propio.

No tendré tiempo, pero haré lo que pueda. Sin morderme la lengua, sin la cínica cortesía parlamentaria – que ya se han cargado los parlamentarios -, y con sentido del humor y retranca cuando sea posible.

Para empezar, creo que ya está bien.






Me parece pertinente empezar con la primera entrada, publicada en este blog llamado entonces, y hasta ahora, "Náufrago do 21st século", que, aparte de sugerir que andaba un poco perdido o dubitativo, expresaba la idea de escribir en los tres idiomas que manejo con la necesaria suficiencia. A esto no renunciaré.

Hola bloggueiros:

Me resulta complicado incluso elegir el idioma que voy a utilizar para mi debut, ya que mis padres tuvieron a bien enseñarme mis primeras palabras en Castellano –tradición de la familia de mi madre que suponía, creo, un cierto estatus de familia rural acomodada gracias al dinero del abuelo José, que había hecho fortuna en Cuba; y, quizás, al hecho de que en la familia había dos generaciones de curas y un maestro que, desgraciadamente, no llegó a ejercer al fallecer por una descarga eléctrica tras haber pasado toda la Guerra Civil en el frente.

Aquí me teneis, hasta los cinco años, hablando Castellano –que así se decía, no Español- en un ambiente de Ghallehgo parlantes. Curiosamente, cuando a los 5 o 6 años fui a la escuela parroquial – construida, por cierto, por una fundación de emigrantes en la Habana, donde la mayoría entraban en contacto –lo de aprenderlo era otra cosa- con el Castellano, el niño ‘yo’ aprendí el Ghallegho, que era lo que hablaba todo el mundo, excepto D. Manuel, el maestro. Hice, por lo tanto, el camino contrario a la mayoría de mis paisanos.

Desde entonces soy un bilingüe que ha recibido su formación académica íntegramente en Español y finalmente en Inglés, porque estudié Filología Germánica; y me he ido incorporando al Gallego académico, sobretodo a través de la lectura de la excelente generación de escritores contemporáneos: Alcalá, Rivas, Suso de Toro, mi parroquiano Pepe Carballude, ........... y los ‘clásicos’: Rosalía, Cunqueiro, Blanco Amor, Castelao, ..... Supongo que la T.V.G. tuvo algo que ver hace unos años, pero hace tiempo que me produce más 'repelus telegaiteiro’ que interés. Vamos, que Ghayoso y Minipiñeiro no me ‘ponen’ lo más mínimo y los ‘desinformativos’, tampoco.

Así que escribiré en Español y Gallego. Algún día me atreveré a escribir también en Inglés. Después de todo llevo muchos años enseñándolo y, aunque no tenga una fluidez 'Shakespeariana', espero que pueda defenderme.

Es curioso lo del Gallego, pero para ciertos temas, especialmente para expresar la ‘retranca’ y determinadas emociones, me resulta mucho más cómodo.

Para terminar, expresar un cierto pudor a escribir precisamente en Internet, pero imagino que todo el mundo escribe para alguien y, en todo caso, no creo que mi blog se vaya a convertir en un centro de peregrinación cibernética.

Por cierto, a medida que voy escribiendo, me doy cuenta de que hay ciertas episodios de mi vida que podrían dar mucho de sí. Veré si tengo la constancia e inspiración para sacarles un poco de jugo.