Friday, August 25, 2006

DOUS DÍAS NO PARAÍSO
Eran as 11 do 24 de Agosto cando collémolo barco en Vigo. Coma 12 anos atrás. Tenda de campaña, tenis, sombreiro de palla. Case coma 12 anos atrás. Unhas poucas engurras máis, un pouco menos de pelo; bastantes máis canas, pero a mesma –quizais máis- ilusión.
O tempo non acompaña. Hai unha néboa cerrada, que por momentos se transforma en chuvisca. Vai frío, mesmo se hai que tapar cun saco de durmir.
Imos A Panda de Gooffy, como nos chaman a panda das nosas fillas, e Alberto.
Baixamos do barco e transportamos a equipaxe nos mesmos carros –tipo leiteira anos 60-70- ata o cámping. Montamos as tendas (comprobo con satisfacción que o fago con máis facilidade que antes, e iso que debe facer 6 anos que non a usaba). Comida baixo unhas árbores, mirando á ría –Monteferro, Samil, Vigo, Cangas, Cabo Home .
Tarde de praia. Sensación de liberdade: é nudista, pero cada quen vai como quere. Baños en coiros – unha gozada. Paseo pola illa. Miradoiro de aves, faro – pena de barco para ir a illa sur. Aínda non conseguimos un amigo con barco.
Cea na terraza; feliz aniversario, Luís e Alberto. De Vilanova e nados con dous días de diferencia ¿Que pasaría en Vilanova en Abril hai 49 ou 50 anos? ¡Quizás a primavera¡
Brindis. “Y que cumplas muchos máaaaaaaaaaaaaaaas.”
“¿Imos ver as noctilucas?” Son máis das doce da noite; estamos cansos, esgotados; todo o día de aquí para alá. Pois claro que imos. Achegámonos á praia polo camiño escuro, a cegas. Cruzámonos con varios grupos de mozos que andan de troula e algún que outro camiñante solitario da noite. Chegamos ó borde da auga e comezamos a deslizar os pés pola area mollada. Queda unha estela de estreliñas que se esvaece inmediatamente. Outra vez pasamos os pés, e outra constelación de estreliñas aparece e desaparece no borde do océano. Parece maxia, e nos, nenos calvos ou canosos xogando e brincando na praia.
Volvemos ó cámping. Nunca durmín ben nas tendas, pero, unha vez acomodado, durmo ata que me esperta o escándalo das gaivotas as 7 da mañá. ¡Malditos bichos¡ O mesmo dirían eles–se falasen – de nos. Despois de todo este é o seu territorio.
Ás 9 erguémonos e Moncho e eu ímonos dar un baño no mar ¡Que sensación, na agua transparente, queda, morna; iluninados por un sol espléndido ¡Esto é Vida – si , con V maiúscula-¡
Almorzamos, desmontamos as tendas e ímonos á praia todo o día.
Se lle quitamos a cola do almorzo e a do xantar, esto debe ser o máis parecido ó paraíso que hai na terra. Paisaxe natural, pouco manipulada polo home; limpo, a pesares de non haber papeleiras; xente tranquila, amante e disfrutadora da natureza; bosques, árbores, mar, area branca, PAZ. Ogallá nunca cambien nada.

Thursday, July 13, 2006

Náufrago do 21st século
POBRES RIAS BAIXAS
"Vamos a la playa", mi frase favorita de las tardes de verano. No es la primera vez; en realidad ya fui en Junio unas cuantas veces. En Julio sólo fui una tarde fresca en la que estábamos solamente los valientes y los incondicionales.
"Vamos a la playa". A las 5, hace mucho calor (casi habría que decir musha caló, por la caló que hase). Carabana hasta Areas, aunque llegamos pronto. Aparcar, ‘that’s the question’. Coches que salen de la carretera de la playa, coches que entramos -¿Se marcharán?- No; venían de vuelta porque no había donde meter un coche más. Cogimos el penúltimo sitio en el último aparcamiento –más bien solarcito a salvo “todavía” de construcción-Nuestros amigos, que iban en su coche aparcaron en el quinto pino, monte arriba, al lado de una grúa-símbolo inequívoco de otra casa....más.
La playa, la duna, bien , como siempre, con su preciosa arena “blanca Rías Baixas”y su vegetación. Una pulcra pasarela de madera hace menos fatigoso avanzar por la arena. Muy cómodo. Y luego la playa, ¿La playa? ¿Dónde está la playa? Sombrillas, toallas, cabezas, piernas culos pecholobos, tetas, bañadores, bikinis, monokinis, bolsas, botellas de agua, ...... ¡Un trocito de areeeena! Cha chá cha cha cháaaaaaaaa cha, cha chá cha cha cháaaaaaaaa ...... Como en el anuncio de la tele. Casi voy con el palo de la sombrilla en ristre, como Don Quijote con la lanza, para cazar el solarcito playero.
Nunca he visto tanta gente en esta playa y he venido muchas veces y a muchas horas. Lógico. La carretera está encajonada entre casas e incluso edificios –Combarro, Raxó, ¡qué horror la entrada de Raxó!-. La zona parece una plantación de grúas en algunos sitios. Más plazas para turistas, más gente.
¿Resultado? Si construyen todo lo que los grandes “tiburones” de las finanzas se rumorea –o más bien, se sabe – que quieren construir, esto será un nuevo Torremolinos o Benidorm, quizás sin torres de 30 pisos.
Dicen que Florentino, ese que dejó el Madrid lleno de galácticos forrados y cansados de correr tras la pelota, FADESA, algunos famosos exfutbolistas y alguna otra gente de posibles planean construir 300.000 viviendas en la costa de Galicia. ¿Se lo van a consentir? ¿Se lo vamos a consentir? ¿No vamos a escarmentar en piel ajena –aunque vecina? ¿Dejaremos que nuestra cada vez menos verde costa se asfalte, encemente y alicate hasta que solo quede el campo de golf de A Escusa como resto arqueológico de verdor galaico? ¿ dejaremos que venga tanta gente que ya no le interese venir a nadie, porque la costa será como cualquiera de las ciudades de las que vienen los turistas, en hora punta? ¿Dejaremos que el turismo de calidad –vamos, el que da euros- deje de venir porque esto ha dejado de ser exclusivo, cómodo, bonito,grastronómicamente estupendo..., hasta convertirse en masificado, opresivo, vulgar, McDonalizado?
Y entonces ya no tendrá remedio. No tendremos playas, ni verde, ni personalidad, ni siquiera gastronomía. Seremos uno de tantos enclaves turísticos muertos de puro éxito. Lugares de turismo de alpargata –de gentes que también tienen derecho a ir de vacaciones, por supuesto, pero para la industria no será lo mismo. Y para nosotros, pobres nativos que no sacamos nada de esto, salvo los atascos, será la tristeza de ver nuestro paraíso convertido en desierto de hormigón. Y para los empresarios y trabajadores del sector será el descubrir que les han matado la gallina de los huevos de oro.
Entonces los Florentinos y FADESAS y exfutbolistas y demás especuladores, que habrán hecho, a cuenta de nuestro paraíso, más dinero del que puedan contar, se irán a trillar otro sitio. Eso sí, irán de vacaciones a algún lugar al que el capital, que no entiende de belleza, ni de patria, ni de equilibrio ecológico, ni de “marisco da ría”, ni de futuro, ni de nada que no sea el “beneficio máximo inmediato”, no haya llegado todavía. Siempre habrá un paraíso para ellos. Aparte del fiscal, por supuesto.

Wednesday, February 22, 2006

Good Night and Good Luck

Last Friday I went to see this film directed by George Clooney. I had heard some radio and tv comments on the film, but it seems that I only remembered a part of them. I expected to see a film about Senator McKarthy’s communist hunt, but as the film was coming to an end and Mr. Murrow was finishing his speech, I was already aware that the film was about a subject I felt completely identified with. It seems that mass media have always been the same.
They have to choose between the best sponsors and the truth; between being in a comfortable neutral or pro-power position or challenge the powerful ( politicians, companies, army chiefs,..). It seems that it has always been easy to report things in such a way that they do not annoy the powerful.
Also it has been much more comfortable to say what the majority of people want to hear, giving things a soft slant which does not bother their minds with the idea that things are more complicated and devious than they seem to be, and that they are being deceived and manipulated all the time.
Another thing I liked from the film was that there is no room for vanity or frivolity in it. Black and white, beautiful live music, sober settings and something that made me improve my opinion of George Clooney: he plays a really secondary and unpretentious part in the film, which is completely overshadowed by the main character and even some other supporting actors who have more important roles in the film. He is never the handsome smart man he used to perform in previous films.
I do not think the film will be among the ones which make the most money; actually some people who, I guess, came to see the attractive witty Clooney, did not even wait to the end of the film to leave the cinema, and many others got dead bored or asleep.
As for me, I liked to see that there are still some people who prefer to say what they feel like, rather than please most movie lovers and make loads of money.

Friday, December 23, 2005

ODIO LA NAVIDAD
Mientras las calles se adornan de miles de luces de colores y los escaparates se adornan con colores alegres, los papa noeles publicitarios- a veces cutres, a veces patéticos, raramente creíbles- pululan por las calles más céntricas repartiendo caramelos y los villancicos suenan en los altavoces de tiendas y calle. Miles de personas avanzan hacia la navidad arrastrados por una especie de inercia ancestral, cargando en su ánimo un sentimiento que contradice el ambiente festivo. "Odio la navidad, no me hace ilusión, ya no es como antes, me trae malos recuerdos, es un aburrimiento, tengo que cocinar para todos, es una ruína, es un aburrimiento", .... ¿Qué impulso masoquista nos lleva a celebrar - si es que este estado de ánimo puede celebrar algo - una navidad que nos produce tales penas?
Tal vez los que tenemos una cierta edad y hemos vivido el cambio de la navidad de los años 60 hasta ahora, deberíamos recordar qué significaba la navidad entonces, que nos producía tanta alegría.
La nochebuena en mi recuerdo comenzaba la tarde en la que todos colaborábamos para que mi madre tuviese tiempo para hacer la cena. Una cena en la que no había grandes complicaciones: bacalao con coliflor, o un capón con patatas y los postres típicos de la navidad: turrón, mazapanes, polvorones, higos y uvas pasas,..., cosas que no probábamos el resto del año y que suponían todo un manjar. Algo realmente especial. Después de una cena animada por charlas y bromas, algún villancico.
Hasta mediados de los 70 creo que nisiquiera había televisión después del discurso de Franco. Quizàs una película de tema religioso o la retransmisión de la misa del Gallo desde Roma.
Supongo que nuestros padres tendrían algún recuerdo nostálgico de algún ser querido que ya no estaba - algún abuelo y, por supuesto Juan Carlos, el hermanito que pasó de los cinco meses - pero los niños no lo notábamos. En todo caso, los componentes de la ilusión eran la convivencia especial, el nacimiento con su niño, su virgen con S. José, la mula el buey y, por supuesto, el castillo de Herodes, y una cena con manjares sólo disfrutables en navidad. Si algún año había alguien especial - algún pariente de visita-, la fiesta se multiplicaba. ¡Qué poco se necesitaba para crear una ilusión!
A medida que nos fuimos convirtiendo en una sociedad más avanzada, más integrada en el mundo occidental, más rica y más consumista, las cosas cambiaron. Una mejor situación económica permite que la mayoría de los manjares navideños los podamos disfrutar con cierta frecuencia, con lo cual hemos perdido la ilusión por la comida. Una mayor integración en el resto del mundo, hizo que llegara Papá Noel que, si bién de entrada creó una noche de reyes adelantada, a medida que los niños fuimos creciendo, se apoderó de tal forma de la nochebuena, que ha convertido la sobremesa en un derroche de papel de regalo, cajas, móbiles, mp3, cámaras digitales, más móbiles, .... Y, por supuesto, en vez de villancicos o charlas de gente que, a veces, no se ve mucho, leyendo las instrucciones de todos estos aparatejos, que no existían hasta hace 6 ó 7 años, y ahora parece que no podemos vivir sin ellos. En vez de charlar de nosotros o montar el guateque con los nietos y los abuelos charlamos de los artilujios y nos olvidamos del factor humano.
Marisco, cordero, vino de marca, artilujios de regalo, .... Nada de esto ha conseguido sustituir a la familia compartiendo unos sabrosos manjares especiales, aunque corrientes desde la perspectiva actual, cantando y bromeando la vispera de navidad. La felicidad no es cuestión de cantidad, sino de escepcionalidad._(Ya sé que es un poco tarde para hablar de la navidad, pero lo tenía sin terminar desde hace un par de meses. Ahí va)

Sunday, November 13, 2005

NÁUFRAGO INMOBILIARIO
Todo o mundo está preocupado pola gripe aviar, que lle debe estar producindo enormes beneficios á algunhas industrias farmacéuticas. A xente merca antigripais, vacinase con unha vacina que non vale para ela, e deixa de comer polo; sen saber si os peixes de piscifactoría, ou os cuchos de “cuchofactoría”, ou os porcos de “cochofactorías" se alimentan con fariñas de “sabediósqué”, que poden producir porcos ou peixes tolos. Porque non podemos esquecer que, antes de saber que había vacas tolas, as chuletas sabíannos a gloria bendita, como nos saben agora os peixes ou os porcos. O que a min me leva toleando algo máis dun ano – e dicir, afectándome máis do normal, porque o virus témolo o 99 por cento da poboación – é o virus do consumismo. Máis concretamente, o da “febre inmobiliaria”.
¿En qué consiste? Moi sinxelo, apúntaste a unha cooperativa de adosados que custan uns 38 ou 40 millóns de pesetas; con sótano- garaxe, baixo de uns 70 metros, con cociña, baño e salón de 40 metros; primeira planta de outros 70 metros, con dous dormitorios normais, un dormitorio extragrande con vestidor e baño incorporado; e un baixo cuberta de 40 metros. Tiña tamén un porche e un xardín duns 50 metros, aparte dunha zona común con piscina e barbacoas.
Ó cabo dun ano, a cooperativa foise ó tacho gracias ós bos oficios de unha pésima xestora, que un ano antes dicía que tiña unha parcela “comprometida” para 14 adosados, e un ano máis tarde tiña a mesma parcela, para só 10 ou 11 casas, máis caras e máis estreitas-ainda, porque as primeiras eran só de 5.60 metros de ancho. Vamos, un corredor. Tivemos unha reunión cun individuo moi fachendoso – pode que ata facha – con nome de cigarro alucinóxeno; desafogámonos a gusto e acabouse a historia.
Xa, xa¡ Hai historias que non se acaban tan facilmente. O da cooperativa tivo non sei si efectos secundarios ou colaterais, que están máis de moda. Os máis dos membros da extinta cooperativa vímonos afectados por un virus que fai que, cada vez que ves uns adosados, se che vaia a vista cara el. Nalgunhas mulleres ten tamén un efecto máis potente aínda, que lles fai coller canta revista de decoración ven, e recortar as páxinas que teñen fotos de casas que lles gustan, e que seguramente nunca terán.
En tal estado de axitación, calquera comentario sobre un solar que se vende produce unha excitación tal que non se pode evitar ir a velo, valoralo e ver a posibilidade de construír a xa tan desexada casiña. E como o demo nunca descansa – eso nos dicían os nosos maiores, e abofé que o creo nestes momentos – púxonos no camiño o solar ideal: 600 metros, a un quilómetro do centro, ao lado dun centro comercial, a un prezo asequible,....... COMPRADO. Ben, precomprado – porque entre o catastrófico Catastro non actualizado, o Rexistro non rexistrado, e o pasante de notario despistado – aparte de estresado e bastante chapuzas -, fai catro meses que fixemos un contrato de compromiso de venta, pero o pobre do paisano aínda anda con papeleos para podelo rexistrar e vender.
O apartado de papeleo e burocracia seguramente dará para máis de unha páxina outro día.
Pero todo iso non é nada comparado co efecto “metrocuadrado”. Non está catalogado o nome, que eu saiba, pero os efectos son devastadores. Afecta ó raciocinio e fai que produza unha especie de “stream of consciousness” – un desbarre mental semellante ó seguinte: “Imaxínate dentro de uns anos, os fillos vánseche facendo maiores e quererás recibilos na túa casa, pode que casados,.... e con fillos. Claro, terán que ter unha habitación para cada un. Ademais, un día podes ter que atender na túa casa ós teus pais, ou ós teus sogros – bueno os pais dun dos dous, que todos son pais e sogros . Necesitas unha habitación abaixo por si hai alguén que non poida subir as escaleiras. Ben, como temos tres filos, necesitamos 4 habitacións. Unha para nos –con vestidor, coma no adosado, claro – e unha para cada fillo. E unha para invitados. Ah, e o estudio. Xa, claro, o estudio. Para o ordenador, e os libros. As habitacións non son sitios para ter libros nin ordenador. Unha cociña. Grande, para comer nela, con saída ó porche. E un salón grande, para cando veña a comer a familia. Que quepan uns 20. ¿E o garaxe? Hai que facer un sótano. Neste país non se pode arreglar sin sótano: para garaxe, sala de caldeiras (nin que isto fose un barco, ¿cantas caldeiras leva unha casa? ), lavandería, despensa, e bodeguillaaaaaaaaaaaaa, para as festas cos amigos. Home, claro. E con cheminea. Ah, a cheminea. Imaxínate no inverno, coa cheminea acesa – e a pel de oso no chan, e a actriz aquela tan cachonda de “Match Point”, eeeeeeeee……….
Plan feito.
Agora ben a visita ó arquitecto. A ver ¿cantos dormitorios queredes? Cinco ¿E ides comer na cociña? SÍ claro ¿O salón de canto o queredes? De 40 metros E o porche para 20 persoas Eu nunca faría un porche para 20 persoas Non quero que veñan 20 persoas a comer á miña casa. Pois eu sí Tamén queremos un estudio Haberá que facer un sótano para garaxe e lavandería e sala de caldeiras ¿pero cantas hai, coño? Unha e máis o depósito do gasóleo E a rampa do garaxe E unha sala tipo bodeguilla
Dentro duna semana volvedes e xa vos terei un proxecto

O cabo duna semana volvemos ó arquitecto, que nos pon un proxecto diante de nos.
Esta habitación é moi pequena E que co índice de edificabilidade do 40% só podedes constuir 240 metros aparte do sótano Son uns 185 metros útiles máis 110 metros de sótano en total uns 295 metros útiles ¿E con tantos metros, cómo non saen as habitacións máis grandes? Son coma no piso menos a nosa que case é moi grande Sí pero a estructura da casa que se adapta a forma do solar sae así ¿E non podiamos? Non porque............ ¿E non se podía.........? Non porque. ..........

Ó cabo dunha hora saímos do estudio do arquitecto coa cabeza coma una levadoira.
Este arquitecto fai o que lle da a gaña Ou o que lle gusta a el Non nos fai nin caso Algo sí muller pero leva feitas moitas casas e sábelle ver os defectos mellor ca nos ¿E por qué non se pode facer a nosa habitación máis pequena e as outras máis grandes Porque hai columnas ¿E por qué o porche non pode estar a ras do chan? Porque o baixo vai 80 centímetros por riba da terra ¿Por qué ................

Non sei si vos ides facendo unha idea da evolución do efecto “metrocuadrado”. Por si hai algunha dúbida, vóuvolo resumir brevemente: “levamos 21 anos vivindo, moi decentemente, nun piso de 94 metros cadrados, cun salón de 22, tres dormitorios de 12, dous baños, cociña e lavandería; e agora non nos chegan 185 metros, máis sótano”. Sinceramente, non me imaxino ós meus fillos sendo tan prolíficos como os de Ruíz Mateos e Dona Teresa para necesitar tanto espacio.

Unha das características máis perigosas deste virus é a súa persistencia. Aínda non se coñece ningunha profilaxe que o elimine nas fases iniciais do seu proceso infeccioso, cando os efectos secundarios ou colaterais aínda non son serios. E é perigosa porque os efectos sobre o raciocinio son dificilísimos de sandar, e mesmo de paliar. Nin sequera o antídoto máis forte coñecido ata o momento contra este mal, chamado HIPOTECA –ós 50 anos -, é eficaz na súa cura. Por unha casa co doble de superficie útil da actual, aparte do sótano, somos capaces de empeñarnos ata os 75 ou 80 anos, obrigarnos a facer horas extras ata despois da xubilación – si é que nos xubilan algún día, tal como se están poñendo as cousas-, renunciar a viaxar polo resto dos nosos días ( a non ser que nos toque a lotería, si é que nos queda para xogar ) e, si veñen os 20 parentes a comer, ou os fillos/as, netos/as, xenros/noras, máis lles vale que traian a comida.

Pero bueno, seguramente non exista o tal virus da “febre inmobiliaria”, nin o efecto “metrocuadrado”. Seguramente eu estea afectado polo virus do pesimismo, que fai que a miña mente agoireira, e neste mes de Novembro tan propicio á melancolía e os negros pensamentos, se lle ocorra que poden subir os xuros, ou ter algún imprevisto, ou .............que va ¡Viva o metro cadrado! e a casa grande para recibir a toda a familia, se fai falla. Ademais, seguramente me van dar unha hipoteca a 100 anos, como ós Xaponeses, que a terminen de pagar os meus bisnetos. E se non ven ninguén, igual alugamos dormitorios, que poden dar unha boa renda. Que non se diga que non hai sitio para todos.