Saturday, April 19, 2025

El liberalismo imperante (“Es el mercado, amigo”)

Es la corriente ideológica, sospecho que más bien económica, que se ha impuesto en el mundo actual. “Cada individuo tiene derecho a desarrollarse por sí mismo, por eso hay que dejar operar a las fuerzas del mercado, y el estado debe interferir lo mínimo en nuestros asuntos”. Muy básico, pero suficiente para comentar lo que estamos observando en los últimos años.
 
Para empezar, habría que ver si eso de que cada individuo tiene derecho a desarrollarse por sí mismo es real. Legalmente sí, como la igualdad de género establecida en la ley, pero hay un hecho incontestable: no todos nacemos con las mismas oportunidades. Desgraciadamente, muchos niños y niñas nacen destinados a permanecer en el estatus más bajo de la sociedad, porque provienen de una familia con dificultades económicas, baja cultura y pobres condiciones laborales, de la que no podrán recibir ni la ayuda, ni el apoyo económico, ni la motivación formativa imprescindible para prosperar. Hay excepciones, por supuesto; algunos individuos de familias humildes tienen la suficiente fuerza para progresar, o se encuentran con personas, maestros, por ejemplo, que les motivan y apoyan. También llevamos tiempo con un sistema de becas que ha permitido a mucha gente subirse a esto que llamamos el “ascensor social”, que es un factor básico de igualdad de oportunidades.
Por otra parte, hay un grupo social que, por ambiente cultural, profesional, posibilidades de viajar y conocer, y por gozar de apoyos de todo tipo, tienen medio camino hecho.
 
Dentro de esta corriente, los impuestos están horriblemente considerados, “son confiscatorios”. Pareciese que el hospital donde nacen o se curan los liberales – bueno, muchos pueden ir a uno privado -, las carreteras por las que circulan, los aeropuertos, las calles, alcantarillados, depuraciones de aguas, y un larguísimo etcétera los ha creado el mercado. Hay un caso especialmente curioso: parece que los políticos liberales, muy abundantes, no cobrasen de los impuestos – bueno, algunos está claro que no cobran “solo” de los impuestos-.
 
Lo que demuestra todo esto es que hay gente que no ha “pisado nunca el barro”, o se le ha olvidado como se vive en él. No puedo entender la absoluta falta de empatía con las clases más desfavorecidas. Como ejemplo se me ocurre un hecho relativamente reciente, cuando el presidente de la patronal española, que estaba absolutamente indignado con la subida del salario básico a 1080€, se subió su sueldo a cerca de 400 mil.
Por otra parte, los directivos de las empresas más importantes han tenido en los últimos años subidas salariales mucho más altas, porcentualmente, que los trabajadores de sus empresas.
Da la impresión de que los empleados de las mismas, que hacen un trabajo imprescindible para la generación de los beneficios que posibilitan estas subidas, son irrelevantes y no se merecen la menor compensación por su contribución.
 
Finalmente, los beneficios empresariales están por encima de cualquier consideración de servicio social, llegando a situaciones absurdas y cuyas consecuencias pueden ser muy graves en muchos aspectos; por ejemplo,  la situación de la vivienda, tanto de alquiler como de compra.
 
Como el liberalismo no admite la intrusión en la iniciativa privada, resulta que estamos convirtiendo nuestras ciudades en hoteles masivos para turistas. Los precios crecen y crecen, según demanda, y los habitantes de las ciudades se tienen que ir al extrarradio o a otro lugar, porque el sueldo no les da.
Por cierto ¿Quiénes somos los habitantes habituales de nuestras ciudades? Pues el mecánico que arregla nuestros coches, los dependientes que nos atienden en el super, peluqueros, electricistas, fontaneros, policías, médicos, carniceros…., nada más y nada menos que la gente que hace que la ciudad funcione cada día. Además, estamos frustrando a una generación que quiere comenzar su vida: hacer su vida de adulto, formar una familia tal vez, … no depender de papá y mamá a los 30 años, años en los que papá y mamá probablemente tenían hijos e hipoteca.
 
¿Cuál va a ser el resultado de este disparate? No lo sé, pero no nos va a gustar, ni siquiera a los que están exprimiendo la situación al máximo. Luego nos quejamos de que nuestros jóvenes no tienen ilusión, ganas, capacidad de sacrificio, … Se necesita un poco sensatez – el sentidiño que tanto mencionan nuestros lideres liberales-: la motivación de ver una salida que no sea vivir en otro país donde las condiciones sean razonables y te permitan vivir decentemente;  países a donde se están marchando muchos de nuestros jóvenes más preparados, esos que más pueden hacer porque progresemos.
 
Y termino con una pregunta para la reflexión ¿Quiénes son los clientes de todas las empresas? La respuesta parece obvia, aunque no se está teniendo en cuenta. Todos los clientes somos trabajadores de nuestra empresa y de muchas otras. Por lo tanto, si las condiciones económicas y sociales de los clientes son malas o pobres, tenemos clientes pobres, malos clientes y nuestras posibilidades de progreso son igual de miserables. “Pero seguimos generando beneficios”. Siguen generando beneficios, acosta de bajar calidad, de empeorar condiciones de trabajo, de explotar más, de deslocalizar las fábricas a lugares con salarios y condiciones mezquinas …., de generar una sociedad desesperada, dispuesta a tragarse eslogans y promesas simplistas, cuya realización nunca se explica, porque detrás del mensaje solo hay vacío y ganas de explotar la rabia, no un plan de desarrollo.

Sería prudente observar las tendencias políticas actuales y echar un vistazo a la historia del siglo pasado.

Turismo de guerra

Habitamos unha época turística

A mais turística dende sempre xamais,

Con variedades innumerables de viaxes

Dende culturais a deportivos,

De museos, gastronómicos, relixiosos,

Natureza, montaña, deportes estremos,

Países exóticos, turismo de masas,

 De sol e praia, turismo de evasión,

A lugares sen moita xente,

Difícil intención,

Ata tes que pedir cita para o Everést ascender.

 

De concertos, de botellón, de esmorga,

Turismos incontables son,

Pero temos unha nova variedade

Causa  de fonda e triste emoción:

O turismo de guerra de verdade.

 

Viaxes organizados para contemplar

Dende puntos estratéxicos e vantaxosos

Como un exército bombardea ata arrasar

Pobos xa completamente arrasados.

E non contentos con mirar,

Unha muller emocionada que alí estaba

Dicía moi convencida e determinada

Que ó país agresor ía apoiar.

 

Para que ver museos, paisaxes, monumentos,

Bosques, praias de branca area e azuis augas,

Se podemos contemplar, e mesmo ulir,

Como se aniquila definitivamente un pobo

Que xa levan décadas a aniquilar.

¡Que maior emoción! ¡Excitación sen par¡

 

Non lles chega coas noticias da televisión,

Amosando nenos desesperados, orfos,

Mutilados, moitos asasinados,

Cidades onde non queda unha casa en pé,

Pero as bombas seguen a caer,

Hoxe e mañá tamén.

 

Quen podería pacificar a guerra,

Quere expulsar ós moradores

E construír un resort para turistas.

A vida non cotiza no stock market de valores.

 

Hoxe é venres santo, para conmemorar

Que  fai 2025 anos, un irmán ou curmá,

Porque parentes biolóxicos son,

Só os separa a relixión e tradición,

Foi, segundo a Biblia, crucificado

Polos inimigos comúns romanos.

Un home que viña redimir o mundo:

A xudeus, palestinos, romanos e demais,

¿ Era isto o que viña predicar?

 

Hoxe é venres santo, día de loito

Para moitos dos que esta masacre

Apoian ou non están a reprobar.

¿Non merecen dereitos, nin loito,

Nin misericordia os mais de 50000 mortos?

A efemérides que celebran moitos,

E que millóns de turistas están a contemplar

Non casa nada ben co que Xesucristo,

Protagonista das prolíficas celebracións,

Veu naquelas terras a predicar.

 


Wednesday, February 26, 2025

La dudosa separación de poderes


Estamos en plena discusión sobre la separación de poderes y la supuesta e inadmisible injerencia del poder ejecutivo en el judicial. Que si la fiscalía del estado no es independiente – como si lo hubiera sido alguna vez, dado que lo propone el gobierno de turno -, que si los jueces no son independientes porque están presionados, o porque tienen ideología y no se la dejan en casa cuando van a trabajar, etc. Además, llevamos años considerándonos uno de los países avanzados más mezquinos y corruptos del mundo, y el parlamento se ha convertido, en los últimos años, en una taberna de barrio marginal, dado el burdo nivel dialéctico de muchas de sus señorías.

 

Sin embargo, parece que tenemos competencia poderosa, ya que el país considerado guardián de la democracia mundial acaba de elegir a un presidente que, tras no gustarle los resultados electorales hace 4 años, “instó a sus partidarios a marchar hacia el Capitolio", y lo asaltaron cual tribu apache; aparte de nombrar jueza del tribunal supremo a una magistrada afín, que resolverá a su favor – favor por favor – en caso de que sus ilegalidades o delitos lleguen al máximo organismo judicial.

 

En caso de que todo esto no fuese suficiente para plantearse si esto es democrático, resulta que el segundo de su gobierno, Elon Musk, parece actuar como plenipotenciario en sus atribuciones. Tiene carta blanca para hacer todo lo que le parezca efectivo para “ahorrar en personal” o “adelgazar la administración”, que es un tema recurrente de los liberales. Puedo estar de acuerdo, porque también hay partes de la burocracia de mi país que eliminaría o reduciría por inútiles y poco efectivas, o que directamente estorban el normal desarrollo de la vida; pero lo que está haciendo este individuo es eliminar los empleados de algunas agencias gubernamentales que sí están haciendo su labor. Entre otras cosas, investigar actuaciones empresariales o financieras de dudosa legalidad llevadas a cabo por las empresas del señor Musk; el hombre más rico y, ahora, más poderoso del mundo. “Soy rico y poderoso ¿cómo se atreven a meterse conmigo, aunque sea en cumplimiento de la ley?” parece ser la idea del personaje.

 

Hace cerca de tres siglos que Montesquieu estableció la separación de poderes, para que ejerzan de contrapeso entre ellos y evitar abusos. Es decir que, si un gobernante tiene la capacidad de anular los contrapesos, de manipular los poderes en su beneficio, deja de ser un país democrático, porque puedes hacer lo que te convenga, aunque no sea legal. Es como ser “inviolable”, pero con poder real, no como el rey. Pues si esto es así, podría resultar que los guardianes de la democracia occidental – en los países de sus aliados asiáticos del golfo no importa, mientras vendan petróleo- acabasen gobernados por una suerte de bolivarianos, como tanto les gusta decir a nuestros políticos de derechas. Eso sí, capitalistas con clase, no zafios comunistas como en Venezuela.

 

Pues vayamos pensando en nuestro futuro, porque tenemos muchos/as admiradores/as de Trump desesperados por coger el poder, a tenor de los discursos que escuchamos a diario: “nuestra obligación en estos momentos es echar a Sánchez del gobierno...”, dijo un inepto portavoz recientemente. Lícito interés, pero me gustaría oír de vez en cuando una propuesta de lo que va a ser de los ciudadanos. No quiero un Trump y un Musk trabajando para ellos mismos y su curia, sin que les importe un bledo las consecuencias para la gente de a pie.



Friday, February 07, 2025

Los nuevos dioses

 Siempre ha estado claro quienes mandaban en el mundo; los que tenían poder para ello. Y para tener poder el dinero es muy útil, porque puede comprar casi todo, incluso la dignidad de las personas.

Lo que pasa es que  normalmente los ricos de verdad, los milmillonarios como se denominan ahora, solían disfrutar de su influencia en la sombra, manejando las estructuras de poder con sus hilos de dinero, como quien maneja marionetas. Sin embargo, en los últimos años, los multimillonarios han dejado de ser anónimos; en parte por los medios de comunicación y, en parte porque a muchos de ellos que les gusta aparecer y mostrar su riqueza, su poder y exhibir sus posesiones y su supuesta vida glamurosa. Digo supuesta, porque, en muchos casos, detrás del glamour se esconden diversas miserias humanas y éticas.

El último episodio de este tipo de exhibición se acaba de producir durante la campaña electoral en Estados Unidos. Un líder sin ningún tipo de escrúpulos para mentir, prometer, engañar, intoxicar, amenazar y exhibir el más absoluto desprecio por la gente, ha alcanzado el poder; votado en muchos casos por gentes humildes, que non son conscientes de la farsa, ya que su nivel cultural no da para interpretar los mensajes y ver, detrás de frases simples con falso amor patriótico, el verdadero interés del líder y sus compinches: SU propio interés.

Poseen los medios de comunicación, dinero a espuertas y van a tener a su disposición los impuestos de los ciudadanos para dedicarlo a desarrollar los campos que más les importan, aquellos en los que han hecho y están haciendo su propia fortuna: la tecnología, las armas, las materias primas importantes y los medios de comunicación que les permiten manipular a las masas con su desinformación - bueno, con la información que les interesa a ellos, aunque sea totalmente falsa-. En cuanto a los servicios públicos, abolidos, no producen beneficios financieros.

Pero si esto es grave, más grave es que utilicen el mundo como su propiedad y a las personas como  esclavos. Para ellos no existe el cambio climático, porque perjudica sus intereses - el petróleo sigue siendo el gran negocio -, los derechos humanos valen solo si les conviene, e incluso pretenden regular los mercados a su favor, aún siendo liberales en el sentido moderno del término, que no tiene nada que ver con la libertad sino con "los mercados se autorregulan" -curiosamente siempre a favor de los que poseen más capital-. Por otro lado, la independencia de los países es relativa, dependiendo de sus intereses.

La guinda del pastel libero fascista y supremacista es el hecho de que se permitan ignorar absolutamente a varios millones de personas, porque sus amigos quieren disponer de un trozo de tierra que lleva ocupado por ellos, los Palestinos, durante siglos, hasta que la mayor parte les fue usurpada por una controvertida decisión política tras la 2º guerra mundial, para solucionar el problema de los judíos en Europa, dejándoles dos trocitos para vivir hacinados y subvencionados, sin posibilidad de desarrollarse, y del que llevan erradicándolos durante décadas. Un pueblo sin estado, sin ejército, sin derecho a conservar su pequeño terrritorio, aunque " en 1947 la Asamblea General de la ONU adoptó la Resolución 181, en la que se decidió dividir Palestina en dos Estados, uno árabe y otro judío, con la ciudad de Jerusalén bajo control internacional-". 

¿Dónde está el estado Palestino? ¿Vale para algo la ONU, si hay países que pueden vetar y saltarse gratis sus resoluciones y normas? Pues esta especie de teocracia donde reina el dios Trump rodeado de sus socio apóstoles financieros acaba de decidir echar a los palestinos que sobrevivieron al holocausto televisado - díganme vds qué es bombardear a un pueblo sin capacidad defensiva -  a los países limítrofes, como si les estuviera diciendo "os paso estas ovejas, que me molestan para hacer un resort para mis colegas".

En resumen, un gobernante que decide sobre países, personas, vidas y derechos a su antojo, saltándose todas las normativas que se han desarrollado durante décadas para regular la convivencia pacífica entre las naciones y evitar guerras e injusticias y abusos, que son siempre injusticias. Y, si no estás de acuerdo, te pongo aranceles ¿Para cuando la cabeza de caballo en la cama?




Tuesday, January 07, 2025

(Des)Atención Médica



Dentro de los múltiples deterioros que sufre la sociedad actual, hay uno especialmente doloroso, porque afecta a la calidad de vida en su sentido más básico e imprescindible: la salud.

Venimos de una época en que el servicio funcionaba bien o muy bien: lo viví con mis padres de mayores y con mis hijos cuando eran niños. Había citas con prontitud razonable, cuando hacía falta; las listas de espera no eran desesperantes, tenías un médico de cabecera que te conocía y te resolvía la mayoría de los problemas leves con facilidad por ello, porque sabía de qué pata cojeabas, …

En la actualidad, el médico no te conoce – al menos en mi caso: 3 distintos en 4 años-, las revisiones que solían ser protocolarias dependiendo de la edad, han dejado de serlo en muchos casos, porque han cambiado los protocolos que, por ejemplo, no te conceden una revisión urológica a no ser que tengas una PSA alarmante, a los 70 años. Además, te tiras un año o más en la “lista de espera de la lista de espera” – sí llevo un año con una cita pedida por la oftalmóloga que me atendió el año pasado y no tengo cita. Por cierto, el año pasado tuve que acabar resolviendo mi problema en un oftalmólogo privado, que supongo es uno de los fines del desastre actual.

La falta de médico de familia coordinador de todo lo que se haga con su paciente acaba produciendo un efecto absurdo, porque cuesta más dinero, pruebas, tiempo y deterioro del paciente, que luego costará más curar, si no se “pierde” en la espera.

Finalmente, conseguir una cita con el especialista es tarea de paciencia o sufrimiento, dependiendo de la incomodidad o penalidad que te produzca la patología.

Todo esto es causa de sufrimiento, bajas que no se producirían y una triste e insoportable sensación de abandono por parte de la administración; la sensación de que eres un número, un peón en el ejército de contribuyentes que ven como su dinero se utiliza en muchas cosas innecesarias, mientras lo imprescindible queda manga por hombro.

Para rematar, me gustaría apelar a la condición de “más constitucionalistas que nadie” de nuestros gobernantes, muy preocupados por los artículos que hacen referencia a la unidad de la patria y el respeto a instituciones intocables y hasta inviolables, mientras se olvidan sistemáticamente de los artículos que se refieren al bienestar de los ciudadanos: vivienda, trabajo digno, salud, educación de calidad, impuestos progresivos, etc.. 

Seguramente aumentaría mi patriotismo – si trabajar 42 años,7 más de los que podía haber trabajado, no es suficiente-, y el de todos los ciudadanos, si se ocupasen más de la gente y menos de defender sus puestos y tomar caras medidas populistas, como la gratuidad general de las matrículas universitarias; cargándose un sistema más justo, sensato y que había funcionado muy bien durante décadas, de conceder becas a quién las necesitaba, por poner un ejemplo. Y esto sí está en el espíritu de la Constitución.

 

Arturo Neira














Wednesday, January 01, 2025

Propósitos de año nuevo

 


En esta época del año, después de la habitual chifladura de compras, comidas, aglomeraciones, luces, discursos tópicos de resumen de año, etc.., empezamos con la matraca habitual de los propósitos del nuevo año. 
Nada nuevo. Todas esas cosas que la mayoría de la gente no acaba de conseguir: deporte, vida más saludable, leer más, no utilizar tanto las pantallas, aprender algo, …. ¿no habrá nada más importante qué mejorar? No digo que todo lo anterior sea insignificante, pero yo creo que hay aspectos colectivos que cambiarían mucho más nuestras vidas y las de los demás. Sin embargo, tenemos los ombligos demasiado grandes, como enormes lagos, y nos perdemos en ellos. 
¿No se nos ocurre plantearnos mejorar la sociedad? Ocuparse de que todos los miembros de nuestra sociedad tengan una vida lo suficientemente llevadera para poder acceder a una vivienda sin renunciar a vivir, para poder emprender una vida independiente y formar una familia, si les apetece; y, para los que ya la tienen, que puedan dedicar tiempo a sus hijos, sin tener que llevarlos al plan madruga para que se pasen 8 horas en el colegio, una jornada laboral de 8 horas, y no poder atenderlos adecuadamente. La conciliación es “uno de esos propósitos que nunca acaba de consolidarse”, como hacer deporte. 
De la misma forma, no hay tiempo de visitar a los mayores; casi ni de hablar, ya que parte del poco tiempo libre “hay” que dedicarlo a estar al día en las redes sociales, que todos sabemos que es más importante que hablar con la gente que te rodea.
A un nivel más amplio, a nivel mundial, igual procedía pensar si se puede hacer algo relacionado con la situación en lugares como Palestina, Ucrania, muchos países de África y Sudamérica. Es especialmente deprimente ver como naturalizamos el exterminio de un pueblo, y los organismos internacionales, especialmente la ONU, demuestren una vez más, su absoluta inutilidad. Por cierto, ya es incongruente que un pueblo que sufrió un exterminio parcial a manos de los nazis estén ahora haciendo lo mismo. A no ser que el “pueblo de Dios” se considere superior y con derecho a todo por tal paternidad.
Ya sé que son muchas cosas, pero puede que estén mucho más relacionadas de lo que pensamos. Las primeras tienen que ver con la fuerza de voluntad y con los valores o prioridades con las que regimos nuestras vidas. Si valoramos más nuestra salud y bienestar que el dinero, los cotilleos, consejos y manipulaciones de youtubers, instagramers, influencers y demás fauna que pulula por la sabana de las redes - ¿hay algún grado para estas profesiones o les viene de cuna? -, pues adelante, somos libres de elegir.
Lo segundo es más complicado porque implica organización social, leyes que favorezcan el reparto del tiempo, de forma que la gente tenga la posibilidad de atender a sus hijos y un poco para sí mismos. También juegan un rol fundamental las prioridades. Vamos que sus señorías representantes del pueblo muestran mucho más interés en aferrarse al cargo que en resolver los problemas mencionados. Y no estoy soltando un tópico o un eslogan de los que tanto gustan los mencionados. Algún portavoz de partido importante ha dicho literalmente: “nuestra obligación en estos momentos de echar a Sánchez del Gobierno” y de “acabar con este Gobierno lo antes posible”. “Y lo vamos a hacer con todos los medios a nuestro alcance”. Lo entiendo, todo partido necesita el poder para llevar a cabo sus políticas, pero otra intervención del gobierno dijo: “en las 22 preguntas parlamentarias que me hizo en el Senado y el Congreso de los Diputados, no me ha preguntado una sola vez por estas cuestiones, ni por vivienda, ni por educación, ni por sanidad, ni por dependencia, ni por economía, ni por empleo”.
Llámenme tendencioso, pero alguien aquí parece estar poco preocupado por la gente y muy ansioso por ocupar la Moncloa, …. ¿Para qué? De eso parece que ha hablado más bien poco y es lo único realmente importante para nosotros, los ciudadanos de a pie, que votamos y pagamos a los mencionados.
Para terminar, a nivel más internacional, las elecciones de los EEUU, en las que decía un periodista que deberíamos poder votar todos, porque nos influye a todos, han dado un resultado bastante sorprendente y preocupante. No lo digo por que haya ganado el partido Republicano, eso sería normal; lo digo por el tipo de candidato que ha ganado y el tipo de personas de las que se está rodeando ¿Alguien se cree que a Trump y Elon Musk les importamos algo las personas que no tenemos una cuenta con muchos ceros? Esto es el "gobierno para mis intereses y el lobby de multimillonarios que nos apoyan". Ya no hay amigos ni enemigos – Rusia, China, Corea del Norte, ..-, para ellos hay socios comerciales. La gente, como mucho somos instrumentos para conseguir el poder y para que prospere aún más la grey de los multimillonarios, que son los que cortan el bacalao, con la aquiescencia y el remunerado servilismo de muchos de nuestros “representantes” (¿O suyos?), que acabarán en buenos chollos en sus empresas.
Igual tenemos que empezar a pensar a quién votar y de quién comprar: si la gente normal piensa y actúa en consecuencia, tenemos mucho poder.



Monday, December 02, 2024

Memoria de mi primer trimestre de jubilado


Soy profesor, lo he sido durante unos 43 años, por eso tiene mucho

sentido el título.

 

Siempre tienes dudas de como llevarás la jubilación, después de tanto tiempo con la vida organizada en torno al trabajo y tantas horas de dedicación. Por cierto, lo de que los profesores tenemos un horario corto y cómodo es un “bulo” total. Damos 18-20 horas de clase, tenemos un par de guardias, que ahora hay que hacer porque los centros son, además de educativos, una mezcla de guardería, centro de día para adolescentes con múltiples problemas físicos y psicológicos y, demasiadas veces, algo similar a un reformatorio.

 

También hay tutoría con padres, con alumnos, claustros, reuniones de departamento, consejos escolares…. Después nos vamos a casa ¿Se acabó la jornada? Pues no, todavía queda preparar clases, contestar a los mensajes de Abalar – la plataforma de contacto con los padres -, corregir ejercicios o exámenes y hacer cursos online o presenciales en torno a variados temas: bullying, igualdad, resolución de conflictos, programaciones, primeros auxilios, innovación educativa, evaluación y las múltiples cuestiones relacionadas con la implementación de las TICs: informática, manejo de plataformas para poner faltas, notas, comunicarse con los padres, nuevas pizarras digitales, plataforma para compartir ejercicios o creación de contenidos para EDIXGAL; que ya veremos lo que dura, porque los países más adelantados ya han llegado a la conclusión de que el ordenador es un buen complemento y herramienta de aprendizaje, pero no funciona si es la única. Demasiada pantalla tienen ya nuestros adolescentes y muchos mayores también.

 

Y, por si esto les parece poco, en los últimos años la administración nos ha regalado más burocracia: plan de recuperación de pendientes, plan de repetidores, informes individualizados, etc.…. Yo no me explico cómo nos las arreglábamos hace años sin todo esto para sacar adelante generación tras generación de graduados en ESO y Bachillerato, muchos de los cuales son brillantes profesionales en los más diversos campos de la ciencia, la empresa y todo tipo de profesiones que nos facilitan nuestra vida diaria: fontaneros, carpinteros, dependientes, mecánicos, fruteros ….


Por todo esto, la primera conclusión tiene que ser inevitablemente que el yo jubilado se siente mucho más descansado; y ni era consciente del cansancio. Por otra parte, tengo tiempo para mis aficiones: para mis coros, mi natación, bicicleta y hasta para ver más a mi familia. Para leer más y viajar un poco. También espero organizar un club de lectura en enero, si no me falla la institución que me lo ofreció.

 

Y por supuesto, para escribir estas reflexiones y espero que comentarios sobre obras literarias, series, películas y, por supuesto, sobre la vida actual. No soy inmune a lo que está sucediendo a mi alrededor y en el mundo: las guerras, las desigualdades, el matonismo de los poderosos – países y personas -, los predicadores disfrazados de políticos, periodistas, youtubers, líderes .. que nos están vendiendo la destrucción de nuestro espacio vital y de nuestra sociedad sin la más mínima vergüenza, a mayor beneficio propio.

No tendré tiempo, pero haré lo que pueda. Sin morderme la lengua, sin la cínica cortesía parlamentaria – que ya se han cargado los parlamentarios -, y con sentido del humor y retranca cuando sea posible.

Para empezar, creo que ya está bien.